Voy a ser sincero: cuando añadimos los gremios a RPG Habit, parte del equipo no estaba convencida. Un hábito es algo personal. ¿Por qué mezclarlo con lo social?
Luego llegó aquel lunes de noviembre en el que, claramente, no tenía ningunas ganas de abrir la aplicación. Tres días sin hacer nada, la pereza típica de un inicio de semana gris. Lo que me hizo volver a abrir la app no fue una notificación de recordatorio (ya había ignorado dos). Fue un mensaje en el chat de mi gremio: alguien preguntaba si todo iba bien, porque llevaba varios días sin aparecer en la clasificación.
No es presión social en el sentido negativo. Se parece más a lo que sientes cuando un amigo nota que has faltado a una clase en el gimnasio. Un gremio en RPG Habit no es una clasificación competitiva en la que hay que aplastar a los demás: es un grupo pequeño que ve tu progreso, al que puedes responder y que no te juzga si fallas una semana.
Mantenemos los gremios pequeños a propósito y nunca son obligatorios. Algunos jugadores no se unen a ninguno y avanzan muy bien solos. Pero para quienes se desaniman con la soledad de una lista de tareas personal, tener a unas cuantas personas que notan tu presencia (o tu ausencia) cambia mucho las cosas.